martes, 21 de noviembre de 2017

El desertor - Siegfried Lenz


Título: El desertor
Autor: Siegfriend Lenz
 
Páginas: 352
 
Editorial: Impedimenta
 
Precio: 21,66 euros
 
Año de edición: 2017


Esta novela, cuyo original fué escrito en 1951, no se ha publicado hasta el 2016, después de la muerte de su autor. En su época, fué rechazado por varias editoriales por considerarlo ofensivo y traidor a la patria, cuando en realidad el problema era la críica que hacía a la Unión Soviética en un momento muy delicado. Por ello se sumió en el olvido hasta hace poco que se encontró el original, se ha publicado en alemán y la editorial Siruela ha decidido traducirlo al español.

Se trata de una novela de tema bélico, inspirada obviamente en la experiencia del autor, que se alistó en la Segunda Guerra Mundial y es el protagonista de la novela, un texto muy especial que nos describe con todo lujo de detalles dos cosas: cómo era la sociedad en aquellos tiempos, cómo evoluciono hacia el comunismo, en un movimiento que despertó muchas críticas.

El protagonosta es Proska, un pobre chico, sensible y despierto que va dando tumbos de escaramuza en escaramuza en un grupo de soldados alemanes en el que se integra por azar. Allí encontrará todo tipo de comportamientos excéntricos, a veces crueles y sin sentido. Decide pasarse albndo soviético, pero allí se enuentra un panorama muy parecido, lo que plantea varias preguntas ¿tan parecidos somos los seres humanos en el fondo?¿es posible conserbar la cordura en medio de una guerra? y toda clase de dilemas éticos relacionados con la guerra.

La novela está estupendamente bien escrita, pero lo que me parece más relevante es el análisis que se hace de la irracionalidad del comportamento de un grupo de gente bastante numeroso. La acción avanza a menudo basándose en diálogos muy naturales e hitorias que plantean problemas jurídicos, de muy difícil solución.

En resumidas cuentas, una obra muy interesante por la capacidad el autor de evocar otra época y otro mundo.Recomendable para todos los lectores habituales.

Siegfried Lenz (Elk, 1926-2014) fué un escritor alemán, nacido en un pueblo polaco cercano a la frontera germana, autor  de novelas, relatos, ensayos y guiones para la radio. 

Hijo de un humilde sastre, a los 18 años se unió al partido nazi, aunque parece que en una afiliación colectiva de jóvenes de su edad. Luchó en la Segunda Guerra Mundial, fué hecho prisionero en Dinamarca y al acabar la guerra empezó a trabajar como traductor para los ingleses. 

Esudió inglés, Filosofía e Historia de la literatura en la Universidad de Hamburgo y trabajó como periodista en Die Welt mientras escribía y publicaba libros con cierto éxito. Se gastó las ganancias de su primera novela en un viaje a Kenia, donde fué testigo de la aparición de los Mau Mau. Fué escritor y periodista independiente durante muchos años y en 1951 se unión, junto con Günter Gras al Partido Socialdemócrata y apoyo a Willy Brandt.

En el año 2000 recibió el Premio Goethe.
   
Siegfried Lenz
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 20 de noviembre de 2017

La ascendencia - Alexandre Postel


Título: La ascendencia
Autor: Alexandre Postel
 

Páginas: 140
 

Editorial: Nórdica
 

Precio: 18 euros
 

Año de edición: 2016

Una novela estremecedora, terrorífica y horrible, no porque nos hable de vampiros, zombies u hombres-lobo, no. Sino porque nos muesta una historia espeluznante protagonizada por personas normales, o qua al menos pasan por normales, como tú , como yo o cualquier otro hijo de vecino.

El efecto que produce en el lector es el de un puñetazo en el estómago, algo que uno no se espera, sinceramente, y que se convierte en una pesadilla, en algo horroroso y demasiado fuerte. El ingenuo lector que se interna entre estas páginas, queda atrapado por un planteamiento interesantísimo, que no puedo desvelar en detalle y solo esbozaré en lo esencial. Uno se identifica con el protagonista, empatiza, se mete en su piel y poco a poco... descubre que es un ser abyecto y terrible, quizás un loco.

¿Cómo se gestiona eso? Pues no sé, cada uno hará lo que pueda. Yo he estado a punto de tirar el libro. Pero eso sí, está escrito con un estilo frío, objetivo y hasta cierto punto, distante. Con contención y distancia, con frases sencillas directas y escuetas. Ambas cosas en vez de atenuar una realidad terrible contribuyen a que nos la imaginemos con todo reaismo, con todo lujo de detalles, y el efecto del golpe final, la verdad, te deja ko.

Una excelente novela que trata un tema muy desagradable, de manera que salpica al lector hasta horrorizarlo, cosa nada fácil a estas alturas del curso. Espero que os guste tanto como a mí y que lo paséis muy mal leyéndola. Una novela realmente siniestra y ominosa.

Alexandre Postel (Colombes, 1982) es un escritor francés.  Estudió en la Escuela Normal Superior de Lyon y actualmente da clases allí. En el 1023 ganó los premios Landerneau y Goncourt con su primera novela, titulada «Un hombre al margen».

Publicado por Antonio F. Rodriguez.

domingo, 19 de noviembre de 2017

El Rastro - Ramón Gómez de la Serna


Título: El Rastro
Autor: Ramón Gómez de la Serna 
 
Páginas: 496
 
Editorial: Espasa Calpe
 
Precio: 8,90 euros
 
Año de edición: 1998

Escrito originalmente en 1914, cuando Don Ramón empezaba a ser Don Ramón, este libro nos ofrece un ameno, deleitoso y completo reportaje periodístico del rastro madrileño, sus gentes, sus costumbres, sus negocios, sus maneras de hacer y todol o que uno puede encontrar allí. Un clásico impresionante en la que nos llaman poderosamente la atención dos cosas: la perspicacia del autor, que a sus 23 años supo elegir antes que nadie el aspecto más literario de todo Madrid ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie describir el Rastro para hacer literatura?; la segunda, que en el fondo no ha cambiado tanto desde entonces el mercadillo callejero más famoso de la Villa y Corte. El observador avispado que vaya algún domingo por allí encontrará parecidos asombrosos y costumbres que permanecen.

Como dice el autor en la primera frase: «El Rastro no es un lugar simbólico ni es un simple rincón local, no; el Rastro es en mi síntesis ese sitio ameno y dramático, irresistible y grave que hay en los suburbios de toda ciudad, y en el que se aglomeran los trastos viejos e inservibles, pues si no son comparables las ciudades por sus monumentos, por sus torres o por su riquez, sí lo son por esos trastos filiales».

Un recorrido apasionante a través de 52 capítulos, que son otras tantas estampas, de ese mercado callejero de ocasión y segunda mano, reflejo en negativo de la ciudad en el que se puede hacer todo un estudio sociológico de su entramado social, analizando qué se vende de segunda mano y de oferta, y que también sirve de barómetro económico mucho más fiable que cualquier índice bursátil.

Por otro lado, cada capítulo funciona también como un relato casi independiente, hábil e inteligente, un apunte literario de un personaje o una anécdota, que describen muy bien el espíritu madrileño de aquellos años.

Y todo ello, narrado con el torrente de palabras caudaloso e incontenible con el que hablaba y escribía Gómez de la Serna, lúcido, penetrante, observador, algo provocativo y siempre lleno de imaginación. Un excelente compañero de viaje para dar un paseo literario por el Rastro, el alma del Madrid más humilde y popular. Os lo recomiendo. 

Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888-1963), hijo de un funcionario del Ministerio de Ultramar y luego Registrador de la Propiedad, pasó su infancia jugando en la famosa Plaza de Oriente de Madrid. Estudió Derecho, aunque nunca ejerció, y con sólo dieciséis años, animado por su tío el escritor Corpus Barga, publicó su primer libro de poesía, «Entrando en fuego», que fué pagado por su padre.

Comenzó muy joven a llevar una vida bohemia, se levantaba por la tarde salía a las diez a las tertulias y a las dos volvía a casa para escribir. Trabajó como periodista, publicó más de cien libros, con gran éxito, y jugó un papel esencial como divulgador de las vanguardias en España. Provocador, iconoclasta, gran animador cultural, fué todo un personaje, y un bala perdida en opinión de su familia.
 
Ramón Gómez de la Serna

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Pablo García Baena, elegido autor del 2018

Pablo García Baena, en su casa natal en Córdoba (foto Francisco González)

Pablo García Baena ha sido elegido por la Comisión Asesora del Centro Andaluz de las Letras (CAL) como autor andaluz del año 2018 por considerarlo uno de los autores fundamentales en la literatura andaluza del siglo XX. El anuncio se ha realizado el pasado diez de noviembre, día de las librerías.
   
García Baena es Premio Príncipe de Asturias de las Letras, Hijo Predilecto de Andalucía, Premio Andalucía de las Letras y Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca, entre otros muchos reconocimientos. Aquí os dejo una muestra de su poesía.


Sólo tu amor y el agua...

Sólo tu amor y el agua... Octubre junto al río
bañaba los racimos dorados de la tarde,
y aquella luna odiosa iba subiendo, clara,
ahuyentando las negras violetas de la sombra.
Yo iba perdido, náufrago por mares de deseo,
cegado por la bruma suave de tu pelo.
De tu pelo que ahogaba la voz en mi garganta
cuando perdía mi boca en sus horas de niebla.
Sólo tu amor y el agua... El río, dulcemente,
callaba sus rumores al pasar por nosotros,
y el aire estremecido apenas se atrevía
a mover en la orilla las hojas de los álamos.
Sólo se oía, dulce como el vuelo de un ángel
al rozar con sus alas una estrella dormida,
el choque fugitivo que quiere hacerse eterno,
de mis labios bebiendo en los tuyos la vida.
Lo puro de tus senos me mordía en el pecho
con la fragancia tímida de dos lirios silvestres,
de dos lirios mecidos por la inocente brisa
cuando el verano extiende su ardor por las colinas.
La noche se llenaba de olores de membrillo,
y mientras en mis manos tu corazón dormía,
perdido, acariciante, como un beso lejano,
el río suspiraba...
Sólo tu amor y el agua...


Jardín

La sonrisa apagada y el jardín en la sombra.
Un mundo entre los labios que se aprietan en lucha.
Bajo mi boca seca que la tuya aprisiona
siento los dientes fuertes de tu fiel calavera.

Hay un rumor de alas por el jardín. Ya lejos,
canta el cuco y otoño oscurece la tarde.
En el cielo, una luna menos blanca que el seno
adolescente y frágil que cautivo en mis brazos.

Mis manos, que no saben, moldean asombradas
el mármol desmayado de tu cintura esquiva;
donde naufraga el lirio, y las suaves plumas
tiemblan estremecidas a la amante caricia.

Sopla un viento amoroso el agua de la fuente...
Balbuceo palabras y rozo con mis labios
el caracol marino de tu pequeño oído,
húmedo como rosa que la aurora regase.

Cerca ya de la reja donde el jardín acaba
me vuelvo para verte última y silenciosa,
y de nuevo mi boca adivina en la niebla
el panal de tus labios que enamora sin verlo,
mientras tus manos buscan amapolas de mayo
en el prado enlutado de mi corbata negra.



Bajo tu sombra, Junio, salvaje parra...

Bajo tu sombra, Junio, salvaje parra,
ruda vid que coronas con tus pámpanos las dríadas desnudas,
que exprimes tus racimos fecundos en las siestas
sobre los cuerpos que duermen intranquilos,
unidos estrechamente a la tierra que tiembla bajo su abrazo,
con la mejilla desmayada sobre la paja de las eras,
la respiración agitada en la garganta
como hilillo de agua que corriera secreto entre las rosas
y los labios en espera del beso ansioso
que escapa de tu boca roja de dios impuro.
Bajo tu sombra, Junio,
yedra de sangre que tiende sus hojas
embriagando de sonrisas la pared más sombría,
la piedra solitaria;
Junio, paraíso entre muros, que levantas la antorcha de tus árboles
ardiendo en la púrpura vesperal,
bajo tu sombra quiero ver madurar los frutos,
las manzanas silvestres y los higos cuajados de 

corales submarinos,
la barca que va dejando por los ríos lejanos sus perfumes,
los bosques, las ruinas,
las yuntas soñolientas por los caminos
y el zagal cantando con un junco en los labios.
Quiero oír el inquieto raudal de los torrentes,
el crujido de las ramas bajo el peso del nido
y el resonante silencio de las constelaciones
entreabriendo sus alas como pájaros espumantes de fuego
al fúnebre conjuro de los nocturnos pífanos.
Bajo tu sombra quiero esperar las mañanas fugitivas de frescura
y los atardeceres largos como miradas
cuando todo mi ser es un canto al amor,
un cántico al amor entregado,
mientras las manos se curvan sobre las espaldas desnudas
y mis párpados se tiñen con el violento jacinto de la dicha.




Pablo García Baena (Córdoba, 1921), poeta del grupo «Cántico», estudió Dibujo e Historia del arte. A los 14 años descubrió a San Juan de la Cruz y a los 19 conoce al poeta Juan Bernier, quien orienta sus lecturas y le descubre a Proust, Juan Ramón Jiménez y Cernuda. En 1942 estrena la escenificación de cuatro poemas de San Juan de la Cruz y comienza su colaboración en el diario local con poemas y dibujos.
  
En 1947, tras concurrir sin éxito al premio Adonais, funda junto con Juan Bernier y Ricardo Molina la revista poética «Cántico», que se publicó hasta 1957 y aglutinó a un grupo de poetas que reivindicó una mayor exigencia estética, enlazando con la generación del 27, y renovó la poesía española de la época.
  
En 1964, junto a algunos amigos, emprende un largo viaje para visitar Francia, Italia, Grecia y Egipto. A su vuelta en 1965, fija su residencia en la malagueña Costa del Sol, primero en Torremolinos y más tarde en Benalmádena, donde trabaja como anticuario, hasta 2004, en que regresa a Córdoba.
  
García Baena es autor de una poesía barroca y brillante, casi olvidada en una posguerra española dominada por la poesía social. Sirvió de puente entre los poetas novísimo y la generación del 27.
  
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 17 de noviembre de 2017

En auto a través de los continentes - Clärenore Stinnes


Título: En auto a través de los continentes
Autora: Clärenore Stinnes 
 

Páginas: 153
 

Editorial: Ediciones Casiopea
 

Precio: 15 euros
 

Año de edición: 2016

Éste es un fantástico libro de aventuras, pero aventuras reales, basado en los diarios de Clara Eleonore Stinnes, una piloto de coches alemana que dió la vuelta al mundo en coche por primera vez, recorriendo 49 000 km durante dos años, en una  fantástica aventura plagada de peripecias.

El viaje costó 100 000 marcos alemanes y fué patrocinado por la industria automovilístca alemana, que además suministró todo el equipo para el viaje: los dos coches eran dos Adler Standard 6 con carrocería de acero, las baterías Bosch, las ruedas Continental y los revólveres, Mauser.


El equipo expedicionario estaba formado por la piloto, el cámara sueco Carl-Axel Söderström, dos mecánicos y una perra negra de raza setter. Salieron de Frankfurt hacia Praga, Viena y Budapest, luego pasaron por Belgrado y Sofía, continuaron hasta Estambul, atravesaron todo Oriente Medio (Alepo, Beirut, Damasco, Bagad, Teherán) para llegar a Moscú, donde se quedaron los dos mecánicos. Atravesaron la fría Siberia, cruzaron el lago Baikal helado, el desierto de Gobi y llegaron a Pekín. Viajaron en ferry a Japón y luego en barco a Hawai y Lima. Cruzaron los Andes para llegar a Buenos Aires y recorrer luego todo el continente americano hasta pasar por Washington, Nueva York y Vancouver. Finalmente viajaron al puerto de El Havre en barco,pasaron por París y llegaron a Berlín 25 meses después de su partida.


El viaje fué una epopeya moderna, digna de haber sido escrita por Julio Verne, sólo que real como la vida misma y además protagonizada por una mujer. Un recorrido increíble completado sin GPS, dirección asistida, amortiguadores como los de ahora, aire acondicionado ni ninguna de las comodidades que ahora nos parecen imprescindibles en un coche. Animales salvajes, problemas en los coches, dificultades diplomáticas... nada pudo parar a esta mujer motorizada que no tuvo tiempo ni de ponerse enferma.

El relato es vigoroso, rápido, directo y no tiene nada que envidiar a los escritores profesionales de aventuras, así que esta supermujer, además de todo lo demás, no escribía nada mal. El libro resulta ameno, muy entretenido y un fiel testimonio que permite al lector revivir la aventura con todo lujo de detalles. Una maravilla.

La conclusión es la que ya imagináis, que fué sorprendente lo bien que fueron recibidos en la mayoría de los lugares que visitaron y que el viaje pudo completarse gracias a la inestimable ayuda que encontraron en muchas situaciones comprometidas. Hospitalidad, amabilidad y simpatía furon lo que encontraron en casi todos los países.

Clara Eleonore Stinnes, Clärenore para los amigos (Mülheim, 1901, 1990) era hija de un magnate de la industria alemana y ya de pequeña, le gustaban más los juegos de niños que los supuestamente propios de su sexo. A los 18 años se sacó el permiso de conducir, a los 24 participó en su primera carrera de coches y cuando partió en esta aventura había ganado nada menos que 14 carreras, en las que era la única mujer que participaba.

Tenía 26 años cuando se embarcó en esta aventura que tuvo final feliz, como las películas de aventuras. Poco después de la vuelta a casa, Carl-Axel Söderström se divorció y se casó con nuestra protagonista. Ambos se conocían muy bien después de haber pasado la prueba de convivir y arrostrar todo tipo de dificultades durante casi 50 000 km. Se instalaron en Suecia, tuvieron tres hijos y parece que fueron felices. 

No es que recomiende dar la vuelta al mundo con alguien para averiguar si te vas a llevar bien con él, pero hay que reconocer que el método funciona.


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Manual del exilio - Velibor Čolić


Título: Manual del exilio
Autor: Velibor Čolić 
 
Páginas: 240
 

Editorial: Periférica
 

Precio: 18,40 euros
 

Año de edición: 2017

Este libro, subtitulado «Cómo aprobar su exilio en trenta y cinco lecciones»  es realmente impresionante, un testimonio único y sobrecogedor, narrado con sensibilidad y con mucho arte. Pero vayamos por partes y poco a poco.

Se trata del relato contado en primera persona y en 35 capítulos de lo que se encontró el autor y cómo sobrevivió cuando llegó a París a los 28 años como refugiado después de desertar durante la guerra de Yugoslavía. El diario desesperado y angustioso de un poeta y escritor de fina sensibilidad con estrés postraumático, sin saber apenas francés y el sueño de conseguir el estatuto de refugiado político.

Es la crónica angustiada de alguien que quiere olvidar el pasado y aprender francés lo más deprisa posible. Y a fé que lo consiguió, porque algunos años después comenzó a escribir y publicar en francés. Por una vez alguien nos cuenta cómo se ve la película desde el otro lado, desde el punto de vista del pobre diablo que solo quiere sobrevivir y poder vivir en paz.

Borracheras, soledad, aislamiento, miseria moral, extrañamiento y desorientación es lo que tiene que superar este chico atormentado hasta que consigue dominar el idioma y encontrar su sitio como escritor de talento. Una historia emocionante y sobrecogedora, que deja momentos mágicos, situaciones jocosas y un retrato de la cara del exilio. Un texto tremendo.

Menos mal que hay espacio también para contar las historias del bosnio Omar, el particular manual del refugiado de Mehmet, la vida de Joseph Korda, políglota, afinador de pianos, judío y gigoló, un romance platónico con una camarera, las aventuras de un bosnio que intenta cruzar una frontera cualquiera y muchas otros relatos, incrustados en estas memorias como joyas engastadas que destacan con brillo propio. Son varios los capítulos de este libro que funcionan como relatos autónomos y tienen un nivel estratosférico.

Tampoco faltan las frases rotundas que se quedan en la memoria como si fueran refranes del exiliado: «Hay un borracho para proteger a cada Dios», «La felicidad es corriente, pequeña y discreta, son muchos los que no son capaces de verla».

Un libro redondo y agridulce, como la vida misma, de un gran escritor que ha tenido la mala suerte de que una guerra se haya cruzado en su camino.

Velibor Čolić (Odžak, 1964) es un escritor bosnio que escribe en francés. Nació en un pequeño pueblo y allí perdió su casa y todos sus escritos, reducidos a cenizas durante la guerra. Después de estudiar Literatura yugoslava en Sarajevo y Zagreb, estuvo trabajando en una emisora de radio en un programa de jazz y rock.

Cuando estalló la guerra se enroló en el ejército bosnio, pero pronto desertó, fué hecho prisionero, se escapó y consiguió llegar a Francia. Allí aprendió el idioma y en 2008 decidió escribir en francés. Estuvo en Estrasburgo, en el Parlamento de los escritores con una beca de un año. 

Ha publicado una docena de libros y está considerado como uno de los mejores escritores bosnios actuales. Ya hablamos aquí en una ocasión de su primera novela «Los bosnios».

Velibor Čolić

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Veinte años después - Alejandro Dumas


Título: Veinte años después
Autor: Alejandro Dumas  

Páginas: 632
 
Editorial: Random House
 
Precio: 21,90 euros
 
Año de edición: 2004

Publicada en 1845, solo un año después de la genial «Los tres mosqueteros», esta novela es su segunda parte y junto con «El vizconde de Bragelonne» (1848) forma una de las mejores trilogías de aventuras de capa y espada que pueden leerse.

Han pasado veinte años y han muerto Luis XIII y el cardenal Richelieu, la reina Ana de Austria es la regente debido a la minoría de edad de Luis XIV, el cardenal Mazarino es ahora la eminencia gris que mueve los hilos en la sombra,  D'Artagnan sigue siendo teniente de mosqueteros, Phortos es un viudo rico que se aburre, Aramis ha tomado los hábitos de abate y es amante de una aristócrata, Athos está acompañado de su hijo Raúl. Todos están un poco más viejos, pero tan vitales y hábiles con la espada como siempre.

Son los años de la Fronda, el movimiento revolucionario que se rebeló contra las subidas de impuestos en Francia para costear la Guerra de los Treinta Años, y los cuatro amigos tendrán que tomar partido por uno de los bandos. Dumas, aunque dibuja fielmente los personajes históricos, se toma muchas libertades con los acontecimientos y los deforma a su gusto según le conviene, porque como dijo en varias ocasiones «la Historia es solo la percha de la que cuelgo mis novelas» y «no está mal violar la Historia si se le hace un hijo hermoso».

Es una novela de aventuras muy amena, casi tan deliciosa como la primera, divertida, ágil, de un ritmo vivísimo, llena de acción y anécdotas, y con un pasaje divertidísimo, la defensa del baluarte de San Gervasio, en el que una servilleta sirve de bandera a nuestros amigos n una de sus más jocosas aventuras.

Una gran novela de aventuras, escrita con mucho sentido del humor, mucho menos conocida y leída que la primera parte, cosa que me parece un desaire muy injusto al gran Alejandro que hay que reparar lo antes posible porque se lo merece. Si os gustó «Los tres mosqueteros», no lo dudéis, ésta es vuestra novela.

Alejandro Dumas (Villers-Coterêts, 1802-18750) es un viejo conocido de este blog y de todo el que se precie de ser un lector empedernido. Era hijo de Thomas-Alexandre Dumas, un general francés mulato, héroe de la Revolución Francesa y uno de los mejores generales que tuvo Napoleón. En realidad la vida de aventura que vivió su padre, llamado «el conde negro», le sirvió de inspiración para escribir «Los tres mosqueteros» y «El Conde de Montecristo». 

Fué un novelista y dramaturgo muy prolífico, que dejó más de 300 obras escritas, y uno de los escritores franceses más populares y recordados. Como dijo Stevenson en una acertada frase que resume el encanto de este genio francés: «no puedo decir que Dumas sea superior literariamente a Shakespeare, pero me gusta más». Quienes le conocieron dicen que era encantador soñador, apasionado, enamoradizo y generoso.

Alejandro Dumas, fotografiado por Nadar

Publicado por Antonio F. Rodríguez.